sábado, 22 de octubre de 2016

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati

Cartel del filme 
“Y los violines dejaron de sonar”
© Alexander Ramati

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati.
1988, Polonia, 116 minutos.

Esta película tiene el honor de ser uno de los primeros acercamientos del mundo cinematográfico al Porrajmos Romaní, el genocidio sufrido por los Gitanos a manos de los nazis.  El filme representa sobre todo una huida hacia la libertad. La historia nace cuando el escritor y director de cine Alexander Ramati conoce durante una de las sesiones del Tercer Congreso Mundial Romaní celebrado en 1981 en Gottingen a Roman Mirga, polaco y sobreviviente Gitano del Porrajmos, el cual le entregó sus memorias para que Ramati las publicara en primer lugar como una novela del mismo título y posteriormente llevarlas a la gran pantalla.

Dymitr Mirga
© Alexander Ramati

La acción del filme se centra en los Mirga, familia Gitana asentada en la capital de Polonia, Varsovia. La película arranca cuando los protagonistas tocan sus violines en un club nocturno frecuentado por oficiales alemanes, entre los asistentes se encuentra el Dr. Mengele. La historia prosigue su trama hasta que a los Mirga les llega el rumor de que los nazis están deteniendo a los Romaníes con el objetivo de deportarlos a los campos de concentración. La familia escapa hasta el lugar donde vive su Kumpania en las afueras Brest-Litovsk. Al llegar intentan convencer a sus líderes tribales de que no les queda otra salida que la huida hacia Hungría… es en ese momento cuando arranca la acción, hilvanada a través del éxodo desesperado por no caer en las redes de los nazis, hasta llegar al desenlace final del hilo argumental, en el que la libertad se halla en el camino y el camino es la libertad.

La Kumpania
© Alexander Ramati

La trama se halla dividida en dos partes; una primera, de mayor duración, se centra en la vida, costumbres y tradiciones Romaníes durante la desesperada travesía a través de bosques y caminos polacos y ucranianos hasta alcanzar Hungría, y una segunda parte que centra su atención en el interior del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.

La detención
© Alexander Ramati

El experto Carlos Luciano Dawidiuk reseña que esta producción no escapa a las imposiciones del formato de un drama tradicional, esto se evidencia en ciertos estereotipos en torno a la identidad Romaní; en el papel central que juega la historia de amor de los jóvenes protagonistas y el conflicto en torno al ostracismo que sufre el anterior jefe de la Kumpania, por parte del personaje central, pero, sobre todo, en la manera en la que la musicalización busca conducir al espectador hacia ciertos estados de ánimo a fin de generar cierta empatía con los personajes. La película, además, no ahonda en lo traumático, algunos personajes tienden a la caricaturización y hay una ligera tendencia al sobresentimentalismo. Ian Hancock en su libro Danger! Educated Gypsy: Selected Essays sostiene que el filme se encuentra repleto de tergiversaciones y distorsiones de la verdad que hubiera sido más acertado no plasmar.

En Auschwitz-Birkenau
© Alexander Ramati

Pasajes de exposición no del todo conseguidos y personajes unidimensionales desvirtúan el efecto final de este enorme monumento a las víctimas Romaníes de los nazis. 

REPARTO
HORST BUCHHOLZ: Dymitr Mirga
DIDI RAMATI: Wala Mirga
PIOTR POLK: Roman Mirga
MAYA RAMATI: Zoya Natkin
KASIA SIWAK: Mara Mirga
MARNE MAITLAND: Sandu Mirga
BETTINE MILNE: Rosa Mirga
ALDONA GROCHAL: Hermana de Wala
WIESLAW WÓJCIK: Bora Natkin
ERNESTYNA WINNICKA: Madre de Zoya
MARCIN TRONSKI: Josef Mengele
JAN MACHULSKI: Coronel Krüger
ZITTO KAZANN: Mikita
WOJCIECH PASTUSZKO: Koro
JACEK SAS-UHRYNOWSKI: Pawel
ALEKSANDER BARDINI: Greczko Szura

Escrita y dirigida por ALEXANDER RAMATI basado en la novela del mismo título.
Producida por ROBERTS/DAVID FILMS / ZESPOL FILMOWY
Fotografía de  EDWARD KLOSINSKI

Música de LEOPOLD KOZLOWSKI / ZDZISLAW SZOSTAK