jueves, 11 de mayo de 2017

Mémoires tsiganes, l’autre génocide de Idit Bloch y Juliette Jourdan

Mémoires tsiganes, l’autre génocide dirigido por Idit Bloch y Juliette Jourdan. Escrito por Henriette Asséo, Idit Bloch y Juliette Jourdan.
2011, Francia, 76 minutos.

Cartel del filme “Mémoires tsiganes, 
l’autre génocide”
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

Este extraordinario documental narra la persecución y tragedia del pueblo Romaní durante la Segunda Guerra Mundial llevada a cabo por los nazis y sus aliados de un extremo al otro de la vieja Europa. En él se arroja nueva luz sobre la génesis de las políticas nacionales de exclusión del período de entreguerras, el papel crucial que desempeñó la "ciencia racial" y la evolución progresiva de la política genocida nazi.

El registro.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

El filme está narrado con paciencia y rigor, empleando para ello excepcionales imágenes de archivo, procediendo a la identificación de los arquitectos del genocidio y todo abordado desde un riguroso estudio histórico, además de recoger los sobrecogedores testimonios de los últimos sobrevivientes, aquellos niños de los años 30 que vieron su vida truncada por el odio nacionalsocialista. La película recorre los territorios en los que se desarrolló el exterminio y descifra el largo proceso de aniquilación del pueblo Gitano ahondando en las repercusiones actuales del mismo.

Sueños rotos.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

La evidencia que recoge el documental forma parte de un proyecto europeo liderado por la sociedad de producción de documentales Memoire Magnétique y que cuentan con el apoyo de la Fundación para la Memoria de la Shoah.

La película nos presenta en su comienzo el estilo de vida de la población Romaní, yendo más allá de la imagen clásica del carromato o la vida nómada, descubrimos agricultores Gitanos sedentarios, empresarios del tejido industrial integrados en la vida de las ciudades, feriantes, personas sin hogar, pero que, en última instancia tienen en común una forma de vida, unas costumbres y un idioma, el romanó. Esta singularidad se da de bruces con la realidad imperante en la Europa que va desde comienzos hasta mediados del siglo XX y el crecimiento y desarrollo del antigitanismo heredado de siglos pasados.

Una mirada.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

 En el filme, que rezuma memoria Gitana, recuerdo y dolor a lo largo del desarrollo de toda la narración, resalta su honda determinación que va de lo general a lo particular. Destacando la extraordinaria aportación de la experta Henriette Asséo, gracias a su exhaustivo conocimiento del periodo representado, que ayuda a reflejar la imagen que de los Gitanos tenía aquella sociedad, y como fueron identificados como individuos inherentemente peligrosos, implementando para su “tratamiento especial” medidas administrativas y policiales de excepción, para, con la evolución de los acontecimientos, implementar medidas mucho más radicales, como la esterilización forzosa o la deportación. El desarrollo y evolución, al amparo de universidades y administraciones, que jugó la ciencia racial o la biología criminal; dos disciplinas que utilizaron los regímenes fascistas para acelerar los procesos de exclusión, demostrando cómo se apropió el régimen nazi de la eugenesia, incluyéndola en un proyecto más amplio de regeneración del pueblo alemán, añadiendo la dimensión racial propia a su doctrina.

El film se adentra en una segunda parte, los Romaníes se hallan, entonces, en un callejón sin salida; son categorizados, como asociales y en segundo lugar, según el Instituto de Higiene Racial del Dr. Robert Ritter, pertenecientes a una “raza degenerada indoeuropea", el terreno se halla abonado para proceder a la solución final.

Tras las alambradas.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

Los capítulos tercero y cuarto del documental, centran su objetivo en mostrar una perspectiva de la visión del exterminio de judíos y Romaníes, los puntos en común que presentan y sus especificidades. El camino que siguió el proceso, como después de una primera consolidación en campos de confinamiento para Gitanos en Alemania o en guetos de Polonia, los Gitanos del Reich comienzan a ser enviados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, antes de la llegada de la primavera de 1943, y su internamiento en el Campo para Familias Gitanas en el sector BIIe, el Zigeunerlager, de Birkenau.

Aunque los procesos de persecución son diferentes en los diversos países europeos, la influencia alemana se extendió a otras naciones. El ejemplo francés presentado en el documental es revelador en este sentido. El testimonio de los sobrevivientes; Fata Dedic, Antoine Lagrené, Milka Goman, Willi Horwath, Ceija Stojka o André Pierdon, emociona, enriquece y dignifica la esencia en sí misma del documental.

Memorias Gitanas.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan


TESTOMONIOS DE LOS SOBREVIVIENTES
FATA DEDIC
ANTOINE LAGRENÉ
MILKA GOMAN
WILLI HORVATH
CEIJA STOJKA
ANDRÉ PIERDON

Dirigida por IDIT BLOCH y JULIETTE JOURDAN
Escrita por HENRIETTE ASSÉO, IDIT BLOCH y JULIETTE JOURDAN.
Imagen por ÉRIC DARMON y JULIETTE JOURDAN
Sonido de OLIVIER DE NESLE, JÉRÉMY MORELLE, CLAUDIO MARSON, ALBERTO PITOZZI y ZOLTAN RAVASZ
Montaje de IDIT BLOCH
Productor delegado: KUIV PRODUCTIONS
Coproducción: MÉMOIRE MAGNÉTIQUE PRODUCTION
Participación: ANGOA-AGICOA, MINISTÈRE DE LA DÉFENSE, RÉGION ÎLE-DE-FRANCE, ACSE (AGENCE NATIONALE POUR LA COHÉSION SOCIALE ET L'ÉGALITÉ DES CHANCES), CNC. COSIP y PROCIREP

domingo, 2 de abril de 2017

Valea Plangerii (Valley of Sighs) de Mihai Andrei Leaha, Iulia Hossu y Andrei Crisan

Cartel del filme “Valley of Sighs”
© Triba Film

Valea Plangerii (Valley of Sighs) de Mihai Andrei Leaha, Iulia Hossu y Andrei Crisan.
2013, Rumanía, 56 minutos.

Este filme-documental posee un alto valor antropológico, representa un retrato emocionante, dramático y sobrecogedor de la deportación de Romaníes a la región de Transnistria, organizada y perpetrada por el régimen rumano del mariscal Ion Antonescu, durante el transcurrir de la II Guerra Mundial. Como testimonia una anciana Romaní que aparece al comienzo del film, casi la mitad de los que fueron enviados a aquel lugar murieron pronto de hambre, frío o por otras causas.

La película fue realizada por iniciativa del Instituto para el Estudio de las Minorías Nacionales y dirigida por Mihai Andrei Leaha, Andrei Crişan y Iulia Hossu con el asesoramiento científico de Petre Matei, pretende reconstruir el viaje, los lugares y las experiencias trágicas vividas por sus protagonistas durante aquel tiempo.

Iulia Hossu se encargó de realizar las entrevistas a los sobrevivientes recorriendo diversas localidades enclavadas en el condado de Dolj, mientras tanto, Ion Gnatiuc realizó las entrevistas en Transnistria. Este documental representa el comienzo de un proyecto mucho más amplio que tiene como objetivo poner en marcha una plataforma en línea para presentar de manera más profunda cada historia individual.

El testimonio de los sobrevivientes
© Triba Film

El 22 de junio de 1941 la Alemania nazi invadió la Unión Soviética, comenzó una guerra de destrucción. Durante la operación, que se llamó Barbarroja, participaron más de cuatro millones de soldados de las potencias del Eje. Las tropas rumanas y alemanas conquistaron Transnistria, un territorio situado entre los ríos Dniester y Bug, que entonces formaba parte de la Unión Soviética con una población predominantemente ucraniana. Desde 1941 hasta 1944 la región quedó bajo administración rumana. El ataque a la Unión Soviética fue seguido de masacres contra la población judía en Besarabia, Bucovina del Norte y en Odessa, que quedaron ocupadas por tropas alemanas y rumanas. Al mismo tiempo comenzaron las olas de deportaciones de esas regiones a Transnistria. En más de 170 lugares se establecieron campos de trabajo y guetos para judíos y Romaníes. Con respecto a los Gitanos en un principio la orden de Antonescu afectó a todos los nómadas y a los sedentarios que tuvieran antecedentes penales. Pero hubo numerosas excepciones a esta regla. Muchos fueron deportados, incluso teniendo un hogar y sin presentar antecedentes penales, porque las autoridades locales vieron la ocasión de quedarse con sus pertenencias y sus objetos de oro.

Los lugares de internamiento. Una granja.
© Triba Film

En el filme, perfectamente realizado, se observa un contrapunto entre el visionado de los paisajes claros y vacíos y las voces hondas y trágicas de los sobrevivientes. Del mismo modo se enfatiza el contexto histórico a través de la audición de frías voces militares intentando interconectarlas con el dolor de las entrevistas a aquellos que sufrieron la deportación.

Paisaje; silencio y olvido.
© Triba Film

La tristeza del recuerdo vivido, el vacío de las imágenes de paisajes bucólicos actuales donde nada recuerda a lo que allí se vivió, metáfora, de como la Historia se olvidó del pueblo Gitano, la presencia de la ausencia y el dolor de la indiferencia.

Campo yermo
© Triba Film

Al final de la película se muestra una conmemoración en un monumento hecho por la comunidad local en Krasnenkoe, Ucrania. Mediante ello se pretende resaltar la esperanza del esfuerzo que se realiza desde algunos ámbitos, aún minoritarios, por recuperar la memoria y rescatar del olvido el sufrimiento Romaní en Transnistria.

Monumento, recuerdo para luchar contra el olvido
© Triba Film

Dirigida por ANDREI CRISAN, IULIA HOSSU Y MIHAI ANDREJ LEAHA
Edición por ANDREI CRISAN
Producida por ISPM Y TRIBA FILM
Fotografía de ANDREI CRISAN Y MIHAI ANDREJ LEAHA
Música de TAMAS SZELKEL (DAVID TUDORAN)
Asesoramiento histórico PETRE MATEI

viernes, 3 de febrero de 2017

Sidonie de Karin Brandauer

Cartel del filme “Sidonie”
© Karin Brandauer

Sidonie de Karin Brandauer.
1990, Austria/Alemania, 88 minutos.

Esta película para televisión basada en el libro escrito por Erich Hackl “Adiós a Sidonie” cuenta la historia de una niña Romaní, Sidonie Adlersburg.

El 18 de agosto de 1933, en una noche de tormenta, el portero del hospital de la ciudad austriaca de Steyr encontró en la puerta un hatillo y, dentro de él, una recién nacida que dormía. Junto a la criatura envuelta en harapos había una nota escrita, con letra torpe, que rezaba así:
“Me llamo Sidonie Adlersburg y nací en la carretera de Altheim. Busco padres”.

La oficina del menor entregó a Sidonie en régimen de adopción a los Breirather; Hans y Josefa.

Sidonie crece feliz
© Karin Brandauer

 Este es el comienzo de la historia de Sidonie, la niña de piel morena que crecía feliz protegida por esta familia austriaca hasta que los nazis decidieron cambiar el destino de la pequeña.

Sidonie
© Karin Brandauer

 "Sidonie" ha sido, probablemente, una de las mejores películas dirigidas por Karin Brandauer. Narra de manera emocionante la historia de esta niña Gitana y refleja de forma magistral el hecho de crecer en un mundo infantil, en el que recibe el cariño de sus padres adoptivos y de su hermanastro, pero que, también, debe enfrentarse a situaciones de rechazo por parte de sus compañeros de colegio que la hacen sentir "diferente" en una sociedad represiva. A lo largo del metraje del filme se reproducen imágenes de honda carga dramática que conducen a la emoción del espectador hasta el desenlace de la historia.

En el tren
© Karin Brandauer

 No se trata simplemente de un relato cinematográfico más sobre una niña, sino que representa un símbolo de tantas personas cuyos destinos quedaron varados a consecuencia de la persecución nazi. Sidonie personifica, del mismo modo, la continua y constante persecución que los Romaníes sufrieron en la Europa dominada por los nazis durante el Porrajmos.

Sidonie
© Karin Brandauer

REPARTO
ARGHAVAN SADEGHI-SERAGI: Sidonie
KITTY SPEISER: Josefa Breitrather
GEORG MARIN: Hans Breitrather
MICHA REISOBER: Manfred Breitrather
ANDREA ECKERT Madre de Sidonie
FELICITAS RUHM Señora Hinterleitner
JOHANNA MERTINZ Señora Köppl
RUDOLF BUCZOLICH Pastor Bartel

Dirigida por KARIN BRANDAUER
Escrita por ERICH HACKL y KARIN BRANDAUER
Producida por ORF y BAYERISCHER RUNDFUNK
Fotografía de HELMUT PIRNAT

Música de CHRISTIAN BRANDAUER

lunes, 2 de enero de 2017

Papusza de Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze.

Cartel del filme “Papusza”
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze


Papusza de Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze.
2013, Polonia, 131 minutos.

Este drama hiperrealista rodado en blanco y negro narra la vida, aunque no se trate de un film biográfico al uso, de Bronislawa Wajs Papusza poetisa y cantautora Romaní nacida en Polonia en 1910 que logró sobrevivir al Porrajmos. Papusza representa la lucha de una mujer por derribar las múltiples barreras a las que hubo de enfrentarse a lo largo del camino de la vida, valga como ejemplo que de niña tuvo que aprender a leer y a escribir a escondidas. Papusza desafió con ello las normas de su comunidad, y, a pesar de los castigos que sufrió por parte de su familia cada vez que era descubierta y de que le quemaran sus libros, ella se las arreglaba para continuar leyendo en secreto.

Sueños de una muñeca.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

Creció en un Tabor, grupo de Romaníes que llevaba un estilo de vida nómada y que desde hacía siglos recorría los caminos polacos a bordo de sus carromatos; hombres delante, mujeres detrás transportando en ellos las arpas con las que se ganaban la vida. Un hecho trascendental que cambiaría para siempre la vida de Papusza fue cuando en 1949, al grupo se unió un escritor polaco, Jerzy Ficowski, perseguido por el régimen comunista; gracias a él la poeta comienza a transcribir sus poemas en Romanés para que posteriormente puedan ser traducidos y publicados en polaco, con la inestimable colaboración del poeta polaco Julian Tuwim. Isabel Fonseca, en su monumento literario: “Enterradme de pie” reseña que Papusza cantaba a los bosques, a su pueblo, sobre hechos concretos que sucedían en su tabor y también, sobre las penurias que durante la guerra padecieron Gitanos y judíos. Papusza contaba 40 años cuando vio sus poemas y canciones publicados, pero, por desgracia, el éxito editorial conllevaría una desgracia personal para el devenir vital de Papusza, fue acusada de traición por revelar en su obra los secretos de la vida y tradición gitana y por ello excluida de la comunidad Romaní. Privada de sus raíces, pasa el resto de su vida aislada y olvidada.

El tabor.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

El filme relata de forma magistral la trayectoria vital de Papusza y la odisea de los Romaníes polacos a lo largo del siglo XX, a través de secuencias muy cortas que intercalan momentos en desorden cronológico que van desde el nacimiento de nuestra protagonista hasta la década de los 70. Los directores nos van presentando capítulos importantes en la vida de Papusza mientras somos los espectadores los que hemos de ordenar la trama.
           
En la película se entreteje la historia a partir del personaje principal pero se vislumbra todo un mosaico de hechos donde podemos asistir como testigos a la convivencia cotidiana entre Romaníes y gadjé, la llegada de los nazis y con ellos la persecución, el miedo, la muerte… o, tras la guerra, la prohibición del nomadismo impuesta por las autoridades comunistas y lo que esto supuso para la comunidad Romaní polaca. Pero siempre en el centro de la historia, Papusza, a través de sus canciones y poemas podemos sentir el dolor de su alma, de su pueblo, la nostalgia que provoca el mundo que se fue y sobre todo la extraordinaria belleza de la sencillez.
           
Papusza y Ficowski
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

Destacar en la película tanto el guión como la calidad de la fotografía. Como expresa el crítico cinematográfico Javier Ocaña aquellas escenas más expositivas sobre la formación del mito de la poeta resultan las más prescindibles, por el contrario las absolutamente perdurables son aquellas secuencias sin texto, las rodadas en exteriores, con sus cielos nublados al acecho de las almas, una película desigual con un portentoso trabajo de luz y textura. Pedro Moral Martín expone que cada fotograma del filme resulta en sí mismo una obra de arte, donde la luz y la sombra quedan perfiladas y esculpidas con originalidad y destreza. Abundan los picados y los primeros planos, además de escenas filmadas a cámara lenta, con un ritmo contemplativo, así como también, escenas con acción buscando los directores con ello potenciar al máximo el dramatismo de la historia. Paula Arantzazu afirma que este desarrollo de la acción a través de constantes elipsis temporales busca una narrativa emocional en lugar de cronológica, sin embargo, el carácter elegíaco oculta el talento de la escritora.

Dan Fainaru, expone que estamos ante una de las más espectaculares direcciones de fotografía  en blanco y negro de los últimos años.

La historia de Bronislawa Wajs es una tragedia marcada por la rebeldía, la guerra y el rechazo de su gente.
Nadie me comprende,
sólo el bosque y el río.
Aquello de lo que yo hablo ha pasado todo ya,
todo, y todas las cosas se han ido con ello...

Soledad.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

REPARTO
JOWITA BUDNIK: Bronislawa Wajs Papusza
ZBIGNIEW WALERYS: Dionizy – marido de Papusza –
ANTONI PAWLICKI: Jerzy Ficowski
PALOMA MIRGA: Papusza de joven
ANDRZEJ WALDEN: Julian Tuwin
SEBASTIAN WESOLOWSKI:
ARTUR STERANKO: Czarnecki

Escrita y dirigida por JOANNA KOS-KRAUZE Y KRZYSZTOF KRAUZE

Producida por ARGOMEDIA SP. Z O.O. LAMBROS ZIOTAS

Fotografía de KRZYSZTOF PTAK Y WOJCIECH STARON


Música de JANKANTY PAWLUŚKIEWICZ

domingo, 4 de diciembre de 2016

Gibsy: la historia del boxeador Johann Rukeli Trollmann de Eike Besuden

Cartel del filme “Gibsy”
© Eike Besuden

Gibsy: la historia del boxeador Johann Rukeli Trollmann de Eike Besuden.
2012, Alemania, 89 minutos.

Este docudrama narra la historia del boxeador profesional Romaní Johann Rukeli Trollmann. El joven Rukeli nació cerca de Hannover en 1907. Desde niño soñó con ser campeón de boxeo. A base de esfuerzo, clase y mucho trabajo fue ascendiendo escalafones en el difícil mundo pugilístico alemán de los años veinte, hasta llegar a convertirse en campeón alemán del peso medio el 9 de junio de 1933. Su boxeo ágil y eléctrico lo convirtieron en leyenda, pero… por desgracia, el ascenso deportivo de Trollmann coincidió con la llegada de los nazis al poder en Alemania.

Al ring.
© Eike Besuden

Poco después de la victoria de Trollmann, la Asociación Alemana de Boxeo lo despojó de su título, recientemente ganado, debido a su origen Gitano. En una sociedad en la que los nazis propugnaban la supremacía de la raza aria no podían admitir que un Sinto llegara a ser campeón de boxeo, de este modo lo desposeyeron del título ganado con justicia en el ring.

El combate hacia un sueño.
© Eike Besuden

La respuesta de Trollmann ante esta injusta medida pasará a la historia como una de las más bellas y valientes lecciones de coraje de un ser humano contra el fanatismo racial de los nazis.  

Campeón.
© Eike Besuden

Eike Besuden traza a lo largo de los 89 minutos de metraje la increíble historia de Trollmann, para ello, utiliza fotografías históricas que muestran la vida de los Sinti en el Hannover de la época. Familiares dan testimonio de sus encuentros con Rukeli. Además, la película se fundamenta en artículos periodísticos y diversos documentos, así como en el análisis de la función determinante que ejercía la propaganda durante la Alemania nazi. Como aspecto positivo del filme reseñar que cubre la escasez de material audiovisual sobre el Porrajmos, así como el hecho de relatar la vida del genial boxeador Romaní Johann Trollmann. Por el contrario, la forma elegida de retratar los hechos a través de un docudrama con todas las debilidades que tal elección conlleva.

El combate definitivo. 
La noche que Trollmann derrotó al nazismo.
© Eike Besuden

REPARTO
HANNES WEGENER: Johann Rukeli Trollmann
HANNELORE ELSNER: Friederike Trollmann
FRANK AUERBACH: Ernst Zirzow
ERIK ROSSBANDE: Karl Leyendecker
RAMIN YAZDANI: Schnipplo Trollmann
NORA WAHLS: Olga Trollmann
TIM DOMINICK LEE: Radamm
GUNNAR HABERLAND: Prisionero
THOMAS C. ZINKE: Cornelius
ALEXANDER SWOBODA
CHRISTOPH JACOBI
    
Escrita y dirigida por EIKE BESUDEN
Producida por EIKE BESUDEN
Fotografía de ANDRÉ KRÜGER

Música de FABIAN TEICHMANN

sábado, 22 de octubre de 2016

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati

Cartel del filme 
“Y los violines dejaron de sonar”
© Alexander Ramati

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati.
1988, Polonia, 116 minutos.

Esta película tiene el honor de ser uno de los primeros acercamientos del mundo cinematográfico al Porrajmos Romaní, el genocidio sufrido por los Gitanos a manos de los nazis.  El filme representa sobre todo una huida hacia la libertad. La historia nace cuando el escritor y director de cine Alexander Ramati conoce durante una de las sesiones del Tercer Congreso Mundial Romaní celebrado en 1981 en Gottingen a Roman Mirga, polaco y sobreviviente Gitano del Porrajmos, el cual le entregó sus memorias para que Ramati las publicara en primer lugar como una novela del mismo título y posteriormente llevarlas a la gran pantalla.

Dymitr Mirga
© Alexander Ramati

La acción del filme se centra en los Mirga, familia Gitana asentada en la capital de Polonia, Varsovia. La película arranca cuando los protagonistas tocan sus violines en un club nocturno frecuentado por oficiales alemanes, entre los asistentes se encuentra el Dr. Mengele. La historia prosigue su trama hasta que a los Mirga les llega el rumor de que los nazis están deteniendo a los Romaníes con el objetivo de deportarlos a los campos de concentración. La familia escapa hasta el lugar donde vive su Kumpania en las afueras Brest-Litovsk. Al llegar intentan convencer a sus líderes tribales de que no les queda otra salida que la huida hacia Hungría… es en ese momento cuando arranca la acción, hilvanada a través del éxodo desesperado por no caer en las redes de los nazis, hasta llegar al desenlace final del hilo argumental, en el que la libertad se halla en el camino y el camino es la libertad.

La Kumpania
© Alexander Ramati

La trama se halla dividida en dos partes; una primera, de mayor duración, se centra en la vida, costumbres y tradiciones Romaníes durante la desesperada travesía a través de bosques y caminos polacos y ucranianos hasta alcanzar Hungría, y una segunda parte que centra su atención en el interior del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.

La detención
© Alexander Ramati

El experto Carlos Luciano Dawidiuk reseña que esta producción no escapa a las imposiciones del formato de un drama tradicional, esto se evidencia en ciertos estereotipos en torno a la identidad Romaní; en el papel central que juega la historia de amor de los jóvenes protagonistas y el conflicto en torno al ostracismo que sufre el anterior jefe de la Kumpania, por parte del personaje central, pero, sobre todo, en la manera en la que la musicalización busca conducir al espectador hacia ciertos estados de ánimo a fin de generar cierta empatía con los personajes. La película, además, no ahonda en lo traumático, algunos personajes tienden a la caricaturización y hay una ligera tendencia al sobresentimentalismo. Ian Hancock en su libro Danger! Educated Gypsy: Selected Essays sostiene que el filme se encuentra repleto de tergiversaciones y distorsiones de la verdad que hubiera sido más acertado no plasmar.

En Auschwitz-Birkenau
© Alexander Ramati

Pasajes de exposición no del todo conseguidos y personajes unidimensionales desvirtúan el efecto final de este enorme monumento a las víctimas Romaníes de los nazis. 

REPARTO
HORST BUCHHOLZ: Dymitr Mirga
DIDI RAMATI: Wala Mirga
PIOTR POLK: Roman Mirga
MAYA RAMATI: Zoya Natkin
KASIA SIWAK: Mara Mirga
MARNE MAITLAND: Sandu Mirga
BETTINE MILNE: Rosa Mirga
ALDONA GROCHAL: Hermana de Wala
WIESLAW WÓJCIK: Bora Natkin
ERNESTYNA WINNICKA: Madre de Zoya
MARCIN TRONSKI: Josef Mengele
JAN MACHULSKI: Coronel Krüger
ZITTO KAZANN: Mikita
WOJCIECH PASTUSZKO: Koro
JACEK SAS-UHRYNOWSKI: Pawel
ALEKSANDER BARDINI: Greczko Szura

Escrita y dirigida por ALEXANDER RAMATI basado en la novela del mismo título.
Producida por ROBERTS/DAVID FILMS / ZESPOL FILMOWY
Fotografía de  EDWARD KLOSINSKI

Música de LEOPOLD KOZLOWSKI / ZDZISLAW SZOSTAK

lunes, 15 de agosto de 2016

Liberté, Korkoro de Tony Gatlif

Cartel del filme.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif


Liberté (Korkoro) de Tony Gatlif.
2009, Francia, 111 minutos.

Esta película representa un magnífico canto a la libertad, su título Korkoro (la palabra que en romanó significa libertad) retrata de manera veraz y fehaciente lo que significó el Porrajmos para el pueblo Romaní.

Está basada en hechos reales y cuenta la vida de una familia Romaní en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo de la acción dibuja un desgarrador retrato del drama que vivieron los Gitanos durante el Porrajmos. Por otro lado, hemos de destacar el papel trascendental que la música juega en la evolución narrativa.

En el camino.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

            La historia transcurre en el año 1943, el filme comienza cuando un pequeño huérfano, Claude, deambula por el campo tras escaparse de un orfanato antes de ser acogido por Félix Taloche, personaje que encarna al divino loco; un remolino de emociones, un espíritu de la naturaleza y de la libertad. Félix es uno de los miembros de la comunidad de Gitanos protagonista. La familia lleva un estilo de vida nómada y va de un lugar a otro realizando trabajos propios de esta forma de vivir. Estacionan sus caravanas a las afueras de los pueblos con el objetivo de buscar empleo temporal en los viñedos, así como, vender sus mercancías.

Felix y el pequeño Claude
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

 Sin embargo, una nueva ley acaba de ser aprobada en Francia, por la que se prohíbe el nomadismo, declarándolo ilegal. Mientras viajan, el grupo se encuentra con un veterinario de pueblo y al mismo tiempo alcalde del mismo, Théodore, y una joven maestra de escuela Mademoiselle Lundi, que tratan de socorrerles ante la nueva situación imperante en la Francia de Vichy. Théodore para evitar la detención del clan les vende a un precio irrisorio una vivienda que había sido de su padre. Se ven así obligados a ir en contra de sus ancestrales costumbres, pero no tienen otro remedio pues de este modo evitan ser detenidos e internados en campos de concentración. La familia intenta adaptarse a su nueva forma de vida y a los recelos que despiertan entre los lugareños franceses, que los consideran poco menos que ladrones comunes. Theodore y Lundi son detenidos por pertenecer a la Resistencia francesa, este hecho desencadena que los Romaníes, acompañados de Claude, sean obligados a echarse a vivir de nuevo al camino. La policía y el destino caen sobre ellos.

Theodore y Claude.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Destacar que Gatlif no oculta el importante papel desempeñado por la gendarmería francesa en la detención de los Romaníes. Si los alemanes con sus ametralladoras y perros acechan en los perímetros de la trama, los franceses ocupan el centro de la misma.

La detención.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Esta película está basada en un testimonio del historiador Jacques Sigot sobre Taloche. Taloche fue internado en Montreuil-Bellay hasta que fue liberado después de comprar una pequeña casa a través de un notario. Pero Taloche no podía soportar permanecer en un lugar y después de regresar al camino intentó volver a su país de origen, lo detuvieron de nuevo y posteriormente desapareció en Polonia.

Tras las alambradas.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Tras las alambradas.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif


El humanismo, la resistencia, la tolerancia y la solidaridad son valores magnificados por la película de Tony Gatlif, que hacen frente a la barbarie del racismo.

Mademoiselle Lundi, no miró a otro lado.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

El director Tony Gatlif cuya madre era Romá afirma: "Es importante que aquellos que no lo saben, conozcan que los Gitanos fueron deportados en Francia y en toda Europa. Es necesario que los jóvenes lleguen a conocer al pueblo Gitano desde su interior. Que descubran las leyes del mal de 1912 (fecha de la implantación legislativa de la obligación para los Romaníes de portar las tarjetas de identidad antropométrica) en contra de la Gitanos, y las leyes de Vichy, durante la II Guerra Mundial que prohibieron el nomadismo en el territorio nacional: leyes que los condujeron a los campos de concentración franceses, de los cuales algunos no salieron de allí hasta 1946 o a los campos de exterminio nazis".

REPARTO
JAMES THIERRÉE: Félix Taloche
MARC LAVOINE: Théodore Rosier
MARIE-JOSÉE CROZE: Mademoiselle Lundi
MATHIAS LALIBERTÉ: El pequeño Claude
CARLO BRANDT: Pierre Pentecôte
RUFUS: Fernand
ARBEN BAJRAKTARAJ: Darko
GEORGES BABLUANI: Kako
ILJIR SELIMOSKI: Chavo
KEVYN DIANA: Zanko
BOJANA PANIC: Tina
RAISA BIELENBERG: Puri Dai
THOMAS BAUMGARTNER: Tatane

Escrita y dirigida por TONY GATLIF

Producida por DELPHINE MANTOULET y TONY GATLIF

Fotografía de  JULIEN HIRSCH


Música de DELPHINE MANTOULET y TONY GATLIF